sábado, 12 de diciembre de 2009

Dialéctica interior


- Mi mente está en blanco…

- ¿Qué?

- Que mi mente está en blanco, no tengo idea alguna sobre qué escribir.

- Bueno. Eso no es problema, nadie dice que debas escribir ahora. Dejalo para otro momento y listo.

- No, bueno…, no es tan así, necesito escribir algo, aunque sea un par de líneas. Pero no se me ocurre nada.

- ¿Estás seguro? Pensá en algo que te sea familiar.

- ¿Como qué?

- No sé. ¿No sos profesor de literatura acaso? Se supone que en estos cuarenta años algo debés haber leído.

- ¿Me estás pidiendo que me inspire en algo ya escrito?

- Si, por lo menos para empezar.

- Eso es plagio, no me gusta plagiar textos.

- Tu primera novela se trató precisamente de eso.

- Mi primera novela fue una obra exquisita desde cualquier ojo crítico.

- Claro, El Señor de los Anillos no te ayudó.

- No, bueno… Es diferente. Nunca plagié el libro, digamos que la idea general me ayudó para poder escribir.

- Me parece recordar que la mayoría de los personajes no eran, justamente, sólo una idea general como estás diciendo.

- Claro que sí. No me ningunees.

- No te ninguneo, digo que si ya lo hiciste una vez, no veo por qué no lo podes volver a hacer.

- Pero no. No quiero hacer eso. Necesito crear algo diferente.

- ¿Hace mucho que no lees?

- ¿Y qué tiene que ver eso precisamente ahora?

- Un escritor, primero debe ser un lector instruido.

- Y dale con el ninguneo. ¿Me tengo que parar para que veas el título otra vez? O si querés te muestro el Doctorado que hice en Oxford.

- Jajajajaja. Claro y todo eso te sirve para lo que NO estás escribiendo ahora. A mí no. Esas excusas dejáselas a los zoquetes que enseñás.

- Que el nivel de este año sea muy inferior al de los años anteriores no los engloba en la categoría de zoquetes.

- Vamos… ¿Cómo se titulaba ese ensayo que leímos la semana pasada? Decía algo sobre Rusia…

- Era sobre La Guerra y la Paz.

- Jajajajajajaja; sí, cierto, ahora me acuerdo. Bueno, ahí tenés un claro ejemplo de por qué entran en esa categoría.

- Me parece que te equivocás, pero no quiero mantener un debate a esta hora, es demasiado tarde.

- Bueno, pero vos empezaste… no sabías sobre qué escribir y me diste conversación.

- Ya se, ya se. Sólo quería hablar un poco. Esperaba que tal vez me dieras alguna idea.

- Ahhh… la magia del subconsciente, ¿no? Creo que ya te di bastantes ideas en el pasado y desde que empezaste terapia dejaste de consultarme. ¿Ésta es la forma de hacer las paces?

- No. Además nunca estuvimos peleados. Que haya empezado terapia no significa que tenga que pelearme con vos, se trata de todo lo contrario.

- Está bien, está bien. Te estaba jodiendo.

- Mmmm… Mejor me tomo la segunda pastilla. Veo que la primera no hizo mucho efecto.

- Linda forma de terminar la conversación. Pero bueno, ya estoy acostumbrado. Ahora a dormir.

3 comentarios:

/ dijo...

No sé qué comentarte, todo me resulta tan familiar!! Jajajajaja!!!
Sabías que robar es un delito? Jejeje.

BESOTES Y BUENA SEMANA!

Schopenhauer dijo...

Hegel, no existís.

Henry dijo...

Eso. Muerte a Hegel y su dialectica burguesa.

Viva la FUBA y la quema de Mc Donalds!

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